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La Industria de la Pesca debe estar a favor del Pueblo

La crisis internacional golpea fuerte en nuestro puerto y en toda la actividad pesquera. Caída de las exportaciones, baja de los precios, etc. lo que se ve agravado por la política pesquera que pone el centro en la exportación, en el modelo extractivo sin valor agregado, en la privatización del recurso que es de todos los argentinos.
Este esquema no se diferencia en nada del aplicado por los gobiernos anteriores. Ahora con la crisis se ve más claramente el fracaso de esta política. Lo peor es que se descargan sus consecuencias sobre las espaldas de los mas débiles: los trabajadores. Los despidos masivos,el trabajo en negro,los salarios miserables, la explotación, son todas expresiones de esto. A partir de esta realidad es que se generan conflictos tras conflictos entre los trabajadores y los empresarios y los mismos repercuten en toda la ciudad. Como se vivió con el último paro marinero. No se puede pagar tan poco a los que arriesgan su vida en cada marea.
Ni que hablar de los estibadores, navales y especialmente los obreros de planta que en su mayoría se ven obligados a trabajar en “cooperativas” truchas , en negro, sin ningún beneficio social y que son los primeros en ser dejados afuera cuando la mano viene mal. A diario vemos, desde hace años, ejemplos de esto. Se debe cambiar todo este esquema, toda esta “lógica” de funcionamiento de la industria: Partiendo de los intereses populares se debe avanzar hacia una Pesca sustentable donde se ponga el acento en el mercado interno y mercados latinoamericanos, donde los trabajadores no sean la variable de ajuste y donde la renta pesquera en primer lugar garantice salarios acordes a la canasta familiar, donde se cumpla con los convenios de trabajo, terminar con la explotación y el trabajo en negro, en definitiva que se respeten los derechos laborales a rajatabla. Se requiere terminar con la sobreexplotacion del recurso, respetando los máximos permisibles, con control de consumidores y trabajadores.
En fin poner la industria pesquera al servicio de los trabajadores, del pueblo y de la nación. Debemos para esto impulsar un gran movimiento social de todas las fuerzas vivas que acuerden con estas orientaciones para generar las condiciones políticas para estos cambios.
Los empresarios que acepten este nuevo esquema podrán continuar con su trabajo respetando el nuevo diseño de la producción, los que no entiendan esta necesidad deberán dejar de interferir en el bienestar general.

Hector Maciel


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