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A partir del día 364, es necesaria una tregua para BLINDAR a River

El año de la pesadilla duró 363 días. Pero hubo un primer día, la jornada más triste y dolorosa para todos los riverplatenses. En ese primer día, hubo una decisión, mientras el Barrio River era invadido por sirenas, vandalismo y desmanes. En ese momento se decidió que Matías Almeyda iba a poner su enorme corazón y su capacidad para devolver a River a su lugar. Me imagino ese momento de soledad del presidente Daniel Passarella.
Ahora todos hablamos con el diario del lunes. Matías Almeyda reúne más del 75 % de la aprobación en las encuesta para la continuidad en su cargo. Pero en el día 1, de esos 363, Passarella eligió correctamente y lo hizo en el peor momento de la historia de la institución. Hoy se celebra, pero se debería ser más justo con el presidente del C.A.R.P.
¿Por qué en el día 364, hay que blindar a River?
Por qué cómo nunca River se convertirá en un objetivo político. En realidad en el día 364, debe comenzar la refundación del club. No se alcanza ningún objetivo político, sin haber conseguido fortaleza institucional y orden económico. River estaba devastado y hoy se encuentra de pié como nunca. Batió records en las transmisiones deportivas por televisión, por asistencia de público, en minutos de radio y en el centimil de los medios gráficos. Por lo que transmitió River llenaron Quilmes, Central e Instituto y absolutamente todos esperaron nuestra visita, para quedrase con la gloria y una recaudación única.
Sólo con la inercia de esta transformación que ha experimentado, se logrará consolidar todo este proceso en inmejorables condiciones. River no ha salido debilitado sino fortalecido, después de haber atravesado por estos últimos 363 días, que fueron una mezcla de resignación, bronca, incertidumbre, dudas y explosión. Ya quedaron en la experiencia, porque hasta que en la última fecha se haya obtenido el máximo propósito, deja una enseñanza positiva.
Quizás no nos demos cuenta, pero sólo River se puede dar el lujo de contar con un presidente como Daniel Alberto Passarella, por antecedentes y preparación, válidos mundialmente. Pero ahora hay un plus, se ha dado un paso gigantesco a una transformación inédita, como lo ha significado este inmenso e incomparable acompañamiento incondicional de su gente, tengan o no calidad de socios. Fue una abrumadora y conmovedora demostración, que se extendió por todo el país y muchas partes del mundo.
¿Por qué en el día 364, hay que blindar a River?
Para que no entren al club intereses, que no tengan que nada que ver con la vida interna de la institución. River trasciende los límites del Monumental, es el país que lo reclama. Sin la experiencia vivida nunca hubiéramos tenido la idea de lo que significa la banda roja que cruza el pecho. Detrás de esa casaca hay muchos millones de argentinos.
¿Por qué a River siempre lo rodean indicios, trascendidos y rumores mala onda? Por la expectativa que genera su nombre, nada más. Por eso hay que blindar a River, para que pare la mano esa corriente negativa. Los pases, los que se van, los homenajes, las confirmaciones y los egos toman preponderancia inusitada.
Hay personas que voluntaria o involuntariamente, son funcionales a esa mecánica destructiva, que afecta el mejor clima que debe reinar en este momento. No caben dudas que River está en el mejor momento para encarar la refundación del club. Esta presidencia tomó en estado de debacle a la mayor entidad del futbol de la Argentina. Orden institucional, la caja en orden permiten soñar con un futuro venturoso, quizás inigualable.
Ya la división de ascenso se movió en función de River, igualó para arriba. Ahora con River en su lugar, a la primera división de la AFA no le queda otra que alinearse, detrás de lo que ha generado el más poderoso. Es más y ya lo verán en los segundos seis meses, los rivales jugarán contra River como en la B, pero es sólo por una falta de superación, ahora el club viene con las luces altas y bien encendidas. Será el comienzo del respeto que nos habían perdido.
Hay que estar atentos a todas las denuncias y las causas que se sustancian en la justicia. Las barras y la violencia no son responsabilidad de River, es obvio. Hay que observar en qué país estamos viviendo y cómo se aplica la justicia. A River no le van a perdonar ser exitoso por razones políticas. Todo lo que gira alrededor de la institución tiene un efecto multiplicador, y ya se sabe que las malas noticias son las que venden, aquellas que alimentan el morbo de una sociedad, que ha consumido en las tapas de sus revistas, a un personaje peligroso paseando en góndola, a un senador nacional que arregla contratos de su club en el recinto del Congreso Nacional y a un técnico que le saca la gorra a un policía, para que no le peguen.
Entiendo el exitismo, la pasión y el sentimiento. Pero es necesario descontaminar a River, darle una tregua política de un año, ese tiempo de recuperación para el bienestar de nuestra querida institución. Nunca habremos de olvidar, el padecimiento que nos dejó la conducción de José María Aguilar. Por eso será necesario recordarlo, para no caer en la misma equivocación y chocar nuevamente con la misma piedra, sin cometer siempre el mismo tropiezo del hombre.
El socio desde su lugar, en las tribunas y plateas, expulsó a los barras y condenó el despliegue de la bandera “Clarín Miente”, ese fue un pronunciamiento categórico para que las autoridades del club sepan cuál es el camino. Las cosas de River son de los riverplatenses. Siempre tendrán a mano un loco alquilado que introduzca una bengala, una “faca”, bombas de estruendo; mano criminal barata es la que desgraciadamente sobra en este país. La seguridad en River, es algo más que controlar 80.000 personas al mismo tiempo. Si las autoridades policiales no son capaces de controlar una plaza de barrio ¿cómo quieren que haga River para garantizar seguridad? Con este cuento tratarán de enredar el panorama, inhabilitar una tribuna, suspender la localía, aplicar el derecho de admisión, quita de puntos, sanciones económicas, operaciones de desgaste, etc. etc.
A quiénes ejercen su derecho a voto en River, como simpatizante del Interior, creo que ha llegado el momento de pensar en apoyar todo este proceso. River ha salido del abismo, no utilizo el término resurrección porque River nunca estuvo muerto y sus hinchas así lo han demostrado.
Hay que estar atentos y alertas, ya que se irá sobre River, por su importancia. Hay que blindar la institución, se ha sabido dejar atrás la noche negra. El blindaje será demostrar un activo modelo de preservación, para no quedar en las manos de inescrupulosos o “iluminados”, que nos llevaron a lo peor de nuestros días deportivos e institucionales.
Jorge Elías Gómez
jorgeeliasgomez@gmail.com


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